¿Qué alimentos son buenos para el hígado?

El hígado es un órgano muy potente. Además de ser el único tejido capaz de regenerar grandes áreas de sí mismo, también desempeña un papel fundamental en la producción de colesterol, bilis y proteínas, y en el almacenamiento de minerales, vitaminas y carbohidratos.
También es famoso por descomponer medicamentos y el alcohol, en fin, filtra todo lo que se consume. Sabe cuándo nos hemos dado un capricho con una barra de chocolate, bebido una cerveza helada o comenzado un tratamiento con antibióticos. No es de extrañar, entonces, que ajustar la dieta sea una de las mejores armas para su bienestar.

Imagen de alimentos buenos para el higado
Aquí incluimos algunos de los mejores alimentos para su cuidado.

  • Café: los amantes del café están de enhorabuena. Resulta que su taza de café matutina es una de las mejores bebidas para la salud del hígado. Los beneficios de esta bebida, que aumenta la energía, parecen surgir de su capacidad para prevenir la acumulación de colágeno y grasa, dos factores principales de la mala salud del hígado. También se cree que reduce la inflamación y refuerza los niveles del antioxidante glutatión, que actúa para neutralizar los radicales libres destructivos en el cuerpo. Pero, aunque el hígado agradecerá esa taza de café caliente, no le agradecerá cantidades copiosas de crema, azúcar y jarabes. Asegúrese de dejar estos fuera de su bebida matutina.
  • Té verde: la evidencia sugiere que puede ofrecer innumerables beneficios para el hígado. En un gran estudio japonés, los científicos descubrieron que los participantes que bebieron de 5 a 10 tazas de té verde cada día, experimentaron mejoras significativas en los marcadores sanguíneos de la salud del hígado. También descubrieron que beberlo durante un período de 12 semanas mejoró los niveles de enzimas hepáticas y redujo los depósitos de grasa en el hígado.
  • Ajo: además de ser un alimento básico, es elogiado por sus cualidades para mejorar el hígado. Este humilde bulbo contiene compuestos importantes que impulsan la salud del hígado: selenio, alicina y arginina. Mientras que el selenio aporta un montón de propiedades desintoxicantes, la alicina actúa como un agente antibacteriano y antioxidante natural. A esta mezcla nutritiva se suma la arginina, un aminoácido que actúa para relajar los vasos sanguíneos. Juntos, estos poderosos nutrientes forman un equipo de ensueño para el hígado, ya que ayudan a reducir la acumulación de grasa y toxicidad. Pero recuerde que el calor desactiva los compuestos activos del ajo, por lo tanto, lo mejor es comerlo crudo. Y sí, vale la pena el mal aliento.
  • Cúrcuma: celebrada por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, esta fuente de energía ha demostrado ser muy prometedora. La comunidad científica ha propuesto que la curcumina (ingrediente activo de la cúrcuma), puede mejorar la función hepática al aumentar su capacidad de desintoxicación. La cúrcuma es soluble en grasa, por lo que, para acceder a su magia terapéutica, debe consumirla con alimentos que contengan grasa (piense en pescado azul, aguacates y nueces).
  • Pescado azul: una creciente evidencia sugiere que los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el pescado, evitan la acumulación de grasa, combaten la inflamación, mejoran la resistencia a la insulina y mantienen los niveles de enzimas saludables. Para obtener su dosis de bondades para el hígado, intente consumir dos o tres porciones por semana. El arenque, el salmón, las sardinas, la trucha y la caballa, son deliciosas adiciones a su arsenal para la salud del hígado.
  • Carne blanca: la carne blanca, como el pollo, contiene la mayor cantidad de un aminoácido llamado L-arginina, necesaria para producir L-ornitina, un aminoácido no proteico. Los estudios sugieren que la L-ornitina favorece la salud del hígado al controlar los niveles de amoníaco en el ciclo de la urea. Si su dieta contiene poca o ninguna carne blanca, un suplemento de L-Arginina 1000 mg sería una buena opción para cubrir cualquier carencia nutricional.
  • Remolacha: repleta de antioxidantes y nitratos, sirve como un limpiador natural de la sangre, purgando el cuerpo de toxinas y metales pesados. La remolacha es rica en glutatión, un compuesto que se destaca por su capacidad para desintoxicar el hígado.
  • Pomelo: contiene poderosos antioxidantes, naringina y naringenina. En un estudio publicado por el European Journal of Nutrition, los investigadores descubrieron que la naringenina puede favorecer la salud del hígado gracias a que activa la sustancia química necesaria para la oxidación de los ácidos grasos. Aunque se necesitan más datos empíricos para corroborar estos hallazgos, sin duda parece prometedor para esta fruta cítrica poco apreciada.
  • Uvas: son una fuente inagotable de nutrientes para el hígado, y las uvas de color rojo oscuro o violeta, en particular, son fuentes de energía para este órgano tan importante, gracias a su rico contenido de antioxidantes. Comer uvas enteras y sin semillas es la mejor manera de cosechar literalmente sus frutos.
  • Almendras: estos frutos secos dulces y cremosos no solo son deliciosos; sino que también están repletos de vitamina E, que es excelente para la salud del hígado. La vitamina E es un poderoso antioxidante que combate los radicales libres y protege al hígado de las toxinas. En un estudio de observación de seis meses sobre personas con una afección hepática, los investigadores descubrieron que los participantes que comían nueces con regularidad, como las almendras, tenían enzimas hepáticas mejoradas.
  • Limones: la famosa combinación de limón y agua ha ganado una amplia aceptación . Esta fruta es rica en vitamina C, que ayuda a defenderla de los radicales libres. Eso no es todo; los limones también aportan una fuerte dosis de naringenina, un compuesto poderoso que puede ayudar al bienestar del hígado. Además, es una excelente manera de mantenerse hidratado y apoyar al hígado al mismo tiempo.
  • Arándanos: estas joyas azules pueden ser pequeñas en tamaño, pero tienen un gran valor nutricional. Los arándanos están repletos de antocianidinas, potentes antioxidantes que le dan a las bayas su tono distintivo. Una serie cada vez mayor de datos sugiere que estas potentes fuentes ayudan a reforzar nuestro sistema inmunológico. Trate de comer solo 3 o 4 porciones por semana. ¿No es temporada de bayas? No tema: congélelos. Aún aportará mucha nutrición.
  • Verduras de hojas verdes oscuras: las verduras de hojas verdes oscuras, como la col rizada, las espinacas, la rúcula y la acelga, están repletas de vitaminas, minerales y antioxidantes. Tomemos como ejemplo la clorofila, el compuesto da su famoso pigmento verde. Desde salteadas hasta asadas o en zumos, puede obtener su dosis de diversas maneras deliciosas.
  • Coles de Bruselas: al igual que el brócoli, las coles de bruselas están colmadas de fibra soluble, vitamina C y antioxidantes, lo que las convierte en un alimento poderoso para mantener un hígado sano. Mucha gente desprecia las Coles de Bruselas debido a su supuesto “amargor”. Para atenuarlo y resaltar su maravilloso dulzor, sugerimos rociarlas con aceite de oliva, sal, pimienta y asarlas durante 30-40 minutos.
  • Papaya: además de ser un complemento deslumbrante para cualquier ensalada de frutas, son una fuente rica del poderoso antioxidante vitamina C, que ayuda a combatir el daño de los radicales libres. Esta fruta contiene el compuesto pirroloquinolina quinona (PQQ), otro antioxidante que puede desempeñar un papel en la salud del hígado.
  • Alcachofa: llena de una fuerte cantidad de fibra y antioxidantes, esta verdura se ha ganado su lugar en esta lista de alimentos beneficiosos para el hígado. En Internet aparecerá como una superheroína.

Pruebe a preparar una sopa de alcachofas, una ensalada o asarlas para descubrir todo el espectro de sus increíbles sabores.

 Referencias Bibliograficas: 

  • Cho. K., Kim. Y., Andrade. J., Burgess. J. & Kim. Y. (2010). Dietary naringenin increases hepatic peroxisome proliferators–activated receptor α protein expression and decreases plasma triglyceride and adiposity in rats. European Journal of Nutrition. ;50(2), 81-88.
  • Morisco. F., Lembo. V., Mazzone. G., Camera. S. & Caporaso. N. (2014). Coffee and Liver Health. Journal of Clinical Gastroenterology. ;48, S87-S908.
  • Morisco. Coffee and Liver Health. S87-S908.
  • Imai. K. & Nakachi. K. (1995). Cross sectional study of effects of drinking green tea on cardiovascular and liver diseasesh. BMJ. ;310(6981), 693-6968.
  • Sakata. R., Nakamura. T., Torimura. T., Ueno. T. & Sata. M. (2013). Green tea with high-density catechins improves liver function and fat infiltration in non-alcoholic fatty liver disease (NAFLD) patients: A double-blind placebo-controlled study. International Journal of Molecular Medicine. ;32(5), 989-994.
  • Farzaei. M.H., Zobeiri. M., Parvizi. F., El-Senduny. F.F., Marmouzi. I., Coy-Barrera. E. & Abdollahi. M. (2018). Curcumin in Liver Diseases: A Systematic Review of the Cellular Mechanisms of Oxidative Stress and Clinical Perspective. Nutrients. ;10(7), 85.
  • Gupta. V. (2015). Oily fish, coffee and walnuts: Dietary treatment for nonalcoholic fatty liver diseasee. World Journal of Gastroenterology. ;21(37), 10621.
  • Gupta. V (2015). Oily fish, coffee and walnuts: Dietary treatment for nonalcoholic fatty liver disease. World Journal of Gastroenterology. 21(37), 10621.
  • Hernandez-Aquino. E.&Muriel. P. (2018). Beneficial effects of naringenin in liver diseases: Molecular mechanisms. World journal of gastroenterology. 24(16), 1679–1707.
  • Available online : https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2018/mar/19/is-your-gut-keeping-you-awake-at-night
  • Madrigal-Santillán. E. (2014). Review of natural products with hepatoprotective effects. World Journal of Gastroenterology. 20(40), 14787.
  • Woelk. H., Schlafke. S. A multi-center, double-blind, randomised study of the Lavender oil preparation Silexan in comparison to Lorazepam for generalized anxiety disorder.
  • ScienceDaily. (2019). Common antioxidant may guard against liver disease: PQQ is found in kiwi fruit, soy and celery. Available online: https://www.sciencedaily.com/releases/2017/01/170103122310.htm [Accessed 17 May 2019].

Autor: Lamberts Española.

Exención de responsabilidad: La información anteriormente descrita es sólo para fines informativos, por tanto no intenta influir, diagnosticar ni reemplazar el consejo, tratamiento médico o del profesional de la salud. Se basa en estudios científicos (humana, animal o in vitro), la experiencia clínica, o el uso tradicional, como se cita en cada artículo. Los resultados reportados no necesariamente pueden ocurrir en todos los individuos. No se recomienda el auto-tratamiento para condiciones que amenazan la vida que requieren tratamiento médico bajo el cuidado de un médico. Para muchas de las enfermedades que se describen el tratamiento con prescripción o medicamentos de venta libre también está disponible. Consulte a su médico y/o farmacéutico para cualquier problema de salud antes de utilizar algún suplemento/complemento alimenticio o de hacer algún cambio en los medicamentos prescritos.

×
×

Carrito

Resumen de privacidad
LAMBERTS® logo

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.