El consumo de aceite de oliva, calidad de la dieta y riesgo de muerte relacionada con la demencia: estudio de cohorgte.
Anne-Julie Tessier, PhD; Marianna Cortese, PhD; Changzheng Yuan, ScD; Kjetil Bjornevik, PhD; Alberto Ascherio, DrPH; Daniel D. Wang, MD, ScD; Jorge E. Chavarro, ScD; Meir J. Stampfer, DrPH; Frank B. Hu, PhD; Walter C. Willett, DrPH; Marta Guasch-Ferré, PhD.
Resumen. Junio 2024.
El objetivo fue examinar la asociación de la ingesta de aceite de oliva con el riesgo posterior de muerte relacionada con la demencia, y evaluar la asociación conjunta con la calidad de la dieta y la sustitución de otras grasas.
Se examinaron datos del estudio de salud de enfermeras (1990-2018) y estudio de seguimiento de profesionales de la salud (1990-2018) que no padecían enfermedades cardiovasculares ni cáncer (al inicio del estudio).
La ingesta de aceite de oliva se evaluó cada 4 años mediante un cuestionario de frecuencia de alimentos y categorizado como: (1) nunca o menos de una vez al mes, (2) mayor de 0 a menor o igual a 4,5 g/d, (3) mayor de 4,5 g/d a menor o igual a 7 g/d, y (4) mayor que 7 g/d. La calidad de la dieta se basó en el Índice de Alimentación Saludable Alternativa y la puntuación de la Dieta Mediterránea. La muerte por demencia se determinó a partir de los registros de defunción.
Se concluyo que, en los adultos estadounidenses, una mayor ingesta de aceite de oliva se asoció con un menor riesgo de mortalidad relacionada con la demencia, independientemente de la calidad de la dieta. Más allá de la salud del corazón, los hallazgos amplían las recomendaciones dietéticas actuales de elegir aceite de oliva y otros aceites vegetales para la salud relacionada con la cognitiva.
Fuente: Jama Network Open