La Importancia de la Concentración
Consideramos que la dosificación es esencial. Por eso, formulamos todos nuestros productos con la potencia adecuada. Incluimos únicamente nutrientes y extractos de plantas en los niveles que aporten un beneficio real. Nuestro compromiso es claro y honesto: solo desarrollar complementos con fórmulas basadas en la evidencia científica.
Eficacia
El objetivo principal de tomar un complemento es obtener un beneficio real para la salud. Una concentración adecuada garantiza que el producto contiene la cantidad suficiente de nutrientes activos para producir el efecto esperado. Un suplemento con niveles insuficientes difícilmente aportará resultados.
Calidad y consistencia
La concentración también asegura la uniformidad de la fórmula. Cada lote debe contener exactamente la cantidad de ingredientes activos indicada en la etiqueta. Esta consistencia es clave para garantizar la confianza y los resultados esperados por quienes nos eligen.
Seguridad
Una concentración correcta no solo es eficaz, también es segura. Un exceso puede sobrepasar los límites recomendados y provocar efectos adversos, mientras que una cantidad insuficiente no cumplirá con su propósito. El equilibrio es fundamental.
Envases seguros y de calidad
Nuestros productos se presentan en envases de plásticos, reciclables e inertes. El plástico asegura una máxima resistencia frente al oxígeno, la humedad y la luz.
El diseño de nuestros envases es sencillo y posiblemente menos atractivo comercialmente que otros, porque creemos que el valor de los suplementos debe estar en el contenido y en la calidad de la materia prima, no en el diseño exterior de los mismos.
Dosis personalizadas
Diferentes concentraciones permiten adaptar la dosis a cada persona según sus necesidades, carencias o estilo de vida. Algunas personas pueden requerir más de ciertos nutrientes y, gracias a fórmulas con distintos niveles, podemos dar respuesta a esas necesidades específicas.
¿Cómo se mide la concentración?
La cantidad de nutrientes en un suplemento se expresa en microgramos (µg) y miligramos (mg). Un microgramo equivale a una milésima parte de un miligramo. Entender la etiqueta es clave, ya que incluso pequeñas variaciones pueden tener un gran impacto en el organismo, especialmente con ingredientes potentes.
Por eso, leer la etiqueta permite seguir las ingestas de referencia (IR o NRVs, Nutritional Reference Values) y tomar decisiones informadas sobre tu salud.